Tras años varios años dedicándose al aceite como afición, en 1990 Pepe Prades,
ingeniero y economista nacido en San Mateo
y siempre ligado a su tierra, decidió crear
una marca y envasar el aceite que venía
produciendo para consumo propio y de
amigos en la finca Mas d’en Guasch.
Así, a finales de 1991 se lanzan las
primeras botellas de Aceite de Oliva
Virgen Extra Mas d’en Guasch. Su calidad
convence de inmediato. Comienza a
venderse en Barcelona e Ibiza, en tiendas
gourmet como Semon y Vila Viniteca, y
lo emplean restaurantes como Jean Luc
Figueras, Can Pau o Las Dos Lunas. Poco
a poco, a medida que lo permite su limitada
producción, se amplía la red de puntos de
venta. Entre los clientes internacionales
destacan hoy Hildon en el Reino Unido y
Wein & Co en Austria.